¿Qué
es Muerte Cerebral o Muerte Encefálica?
Actualmente, el término
de “muerte cerebral” ha sido sustituido por el de “muerte encefálica”
(M.E.) por ser este último término más consistente
con su definición. Así, en el proceso diagnóstico
de la muerte de un ser humano (desde la pérdida inicial de la conciencia
hasta la aparición de los fenómenos cadavéricos),
definimos como Muerte Encefálica el momento a partir del cual podemos
demostrar que se ha producido un cese irreversible de las funciones de
todo el encéfalo. En este diagnóstico la mayor dificultad
consiste en demostrar que el proceso es irreversible.
¿Cómo se diagnostica
o comprueba? Impacto del Real Decreto 2070/1999.
El diagnóstico del cese
de las funciones encefálicas es fundamentalmente clínico,
ya que la exploración neurológica realizada por un experto
(si se cumplen los prerrequisitos de tensión y temperatura adecuadas
y ausencia de intoxicación metabólica o farmacológica)
es suficientemente fiable para este cometido. En cuanto a la irreversibilidad
del proceso, que dependerá de la etiología, su diagnóstico
se fundamentará en periodos de observación más o menos
prolongados y en la práctica de exploraciones diagnósticas
complementarias. Estas las podemos clasificar como Neurofisiológicas
(Electroencefalograma y Potenciales Evocados) y de Flujo Sanguíneo
Encefálico (Arteriografía de 4 troncos, Ecografía
Doppler Transcraneal y Gammagrafía de perfusión con trazadores
difusibles). De estas últimas, se considera de referencia a la Arteriografía
de 4 troncos; el Eco Dopler Transcraneal es la prueba mas barata y disponible
(aunque no se puede aplicar a todos los paciente, y además es dependiente
de la habilidad y experiencia del operador); y por último, la gammagrafía
con 99mTc-HM-PAO por su facilidad de realización e interpretación,
y por su fiabilidad es la prueba confirmatoria que más se aproxima
al ideal.
¿Cómo es la exploración
gammagráfica con 99mTc-HM-PAO?
La exploración comienza
por el control de calidad del radiofármaco (99mTc-HM-PAO), que se
realiza en menos de 5 minutos con el método en columna de afinidad
(SepPack c-18). La dosis (20-25 mCi en adultos) se administra en bolo por
la vía venosa más central de las disponibles, e inmediatamente
registramos una fase angiogammagráfica (1 min) y posteriormente
3 imágenes estáticas: anterior y las dos laterales (15-20
min). La exploración tarda unos 20-25 minutos y si existe una buena
coordinación con la UCI no suele trascurrir mas de una hora desde
la petición hasta la entrega del informe.
¿Cuales son los criterios
diagnósticos?
Una vez identificadas todas las
posibles captaciones extracraneales, que con cierta frecuencia encontraremos
si la etiología es traumática o hemorragia masiva, el criterio
de interpretación será: “cualquier captación intracraneal
descarta el diagnóstico de muerte encefálica”. Esto puede
parecer muy conservador, pero es necesario maximizar la especificidad de
la exploración ya que en estos pacientes la prevalencia de muerte
encefálica se acerca al 100%, y por otra parte es éticamente
inaceptable tener falsos positivos (dar como M.E. a un paciente que no
se encuentre en este estado).
¿Cuales son las ventajas
y las limitaciones de la técnica?
Como ventajas principales se encuentran
su fiabilidad y seguridad, su fácil interpretación y, al
ser una técnica de imagen, su facilidad para comunicar el resultado
tanto al peticionario como a los familiares, así como al personal
que atiende al paciente, y por último, a las autoridades sanitarias
o judiciales. Como limitaciones fundamentales: 1) existe la necesidad de
desplazamiento (no se adquieren gammacámaras portátiles en
los servicios); 2) Si se realiza demasiado pronto puede retrasar el diagnóstico;
y 3) su coste, aunque este es asumible comparado con el coste de cada día
de estancia innecesaria en UCI.
¿Cuales son sus indicaciones?
1) Cuando no conocemos la etiología;
2) Cuando la exploración de M.E. no puede ser completa por
déficit anatómicos o sensoriales previos; 3) Cuando falta
algún prerrequisito (especialmente la administración de drogas
depresoras del SNC); y por último, 4) Cuando el paciente puede ser
“judicial” (suicidios, accidentes de tráfico, agresiones, etc). |